El modelo turístico planteado por el Gobierno de Cantabria es, en el fondo, o en último término, un modelo regional. Esto quiere decir un modelo de territorio, de estructura económica y de sociedad. De ahí el carácter estratégico de un proyecto de estas características.
Para atender estos requerimientos, se ha llevado a cabo un proceso de reflexión estratégica con relación al desarrollo turístico con el que se posibilite:
Posicionar Cantabria frente a la evolución de su entorno.
Liderar un desarrollo innovador en su territorio.
Facilitar el debate del desarrollo turístico, priorizando la producción de acciones y el consenso sobre las mismas.
Identificar, en un proyecto innovador común, a los ciudadanos y agentes socioeconómicos.
Favorecer la cooperación público-privada.
Promover la participación.
El Plan de Gobernanza recoge en sus planteamientos, por un lado, actuaciones orientadas a la diversificación y competitividad de la economía, mediante programas como:
Mantenimiento, promoción y diversificación de las infraestructuras y recursos turísticos.
Cualificación y mejora de la gestión.
Por otro lado, dentro del marco de la gestión sostenible del territorio y los recursos se presentan acciones destinadas al:
Dentro de este marco, las actuaciones que se plantean se desarrollan a partir de cuatro aspectos estratégicos para alcanzar el objetivo de una industria turística singular y de calidad, integrada en el modo de vida de los cántabros y respetuosa con el medio ambiente:
Desarrollo de turismo de excelencia : Cantabria cuenta con unos excepcionales recursos, tanto naturales como históricos y culturales, que siempre se han sabido convertir en productos y, posteriormente, en una oferta competitiva, bien estructurada y segmentada, que sea capaz de situar el destino en el mercado.
Es importante resaltar que las grandes marcas turísticas de Cantabria están íntimamente vinculadas a los conceptos de cultura y naturaleza: Altamira y red de cuevas con arte rupestre (incorporándose recientemente la cueva del Soplao), espacios naturales como Picos de Europa, Reserva del Saja..., Parque de la Naturaleza de Cabárceno, campos de golf, conjuntos históricos, eventos culturales; FIS, UIMP, Palacio de Festivales.
Promoción y mejora del atractivo : No sólo es necesaria la transformación de los recursos existentes en productos atractivos, sino que éstos se han de ofertar al mercado mediante campañas de información y comercialización que, en el fondo, promocionen la imagen de la región y sus productos, no sólo de los atractivos turísticos.
Creación y mejora de las infraestructuras : Uno de los retos para el desarrollo turístico de Cantabria es la creación y mejora de las infraestructuras en dos sentidos: mejorar la capacidad de acogida y ofrecer una mayor diversidad de servicios y actividades al turista y al visitante.
Gestión de la calidad : Todos los elementos descritos anteriormente se han de basar en la introducción en la industria turística de una cultura de la calidad que permita ofrecer la imagen de excelencia (del turismo y la región) que se pretende.
El Gobierno con estas líneas estratégicas persigue como objetivos fundamentales:
El turismo como motor de creación de riqueza y alternativa a otras formas de economía, actualmente en declive.
Descentralización de la actividad para que llegue a todas las comarcas de la región.
Desestacionalización: Que sea una fuente constante y continua de ingresos a lo largo de todo el año, aprovechando las nuevas formas de ocio y trabajo: estancias más cortas, fines de semana, turismo de congresos, idiomático o formativo.