Cantabria parte de una situación destacada en el campo educativo y con este proyecto estratégico se pretende diseñar una política educativa para impulsar lo que ya existe, al mismo tiempo que se potencian acciones novedosas en materia educativa.
El nivel de estudios que posee la población cántabra en relación con el resto de comunidades autónomas y Europa y la situación de la oferta y la demanda educativa de la región se puede esquematizar como sigue:
Nivel de estudios de la población
La situación de partida de Cantabria en materia de educación es claramente positiva porque cuenta con una población mejor preparada que la media española en cuanto a nivel de estudios. Es la primera comunidad en población con estudios secundarios (55,4%) y la tercera con menor porcentaje de población analfabeta o sin estudios (7,8%).
Oferta educativa de Cantabria
La oferta educativa en la enseñanza no universitaria se ha desglosado en dos grandes apartados: las enseñanzas de régimen general y las enseñanzas de régimen especial (idiomas, artes plásticas y diseño, y música y danza).
Las enseñanzas de régimen general se ofertan en centros públicos y privados, algunos de éstos sostenidos con fondos públicos a través de conciertos con el gobierno de Cantabria.
Concretamente la educación infantil se imparte en 166 centros públicos. Hay además 49 centros privados con todo o parte de este nivel concertado y otros 15 sin concertar. Debe observarse que en este nivel educativo está implantándose la gratuidad en un proceso gradual que se completará en el curso escolar 2005/2006.
La educación primaria se imparte en 145 centros públicos, 56 concertados y 1 privado sin concierto. La educación secundaria obligatoria, por su parte, se oferta en 57 centros públicos, 44 concertados y 1 privado sin concierto.
En cuanto a las enseñanzas postobligatorias, el bachillerato se imparte en 45 centros públicos, 3 concertados y 11 privados sin concertar. Paralelamente, 28 centros públicos, 13 concertados y 7 privados sin concertar ofertan enseñanzas de formación profesional, tanto en su grado medio como superior; en 32 de ellos (25 públicos y 7 concertados) se imparten, además, programas de garantía social.
En conjunto, las enseñanzas de régimen general se imparten en un total de 218 centros públicos, 71 concertados y 21 privados no concertados. Hay que añadir que en el curso 2003-2004 se ha iniciado la implantación de la educación preescolar en 7 centros públicos, que se extenderá a otros 14 en el curso 2004/2005; con un total de 33 aulas abiertas durante este curso. Por aplicación de las disposiciones transitorias de la L.O.C.E. ya hay 12 centros autorizados para impartir estas enseñanzas de preescolar.
Este conjunto de enseñanzas de régimen general son impartidas por 7.396 profesores (5.399 en la enseñanza pública, 1.756 en la concertada y 241 en la privada no concertada).
De estos datos se concluye que el peso relativo de la enseñanza pública en el sistema educativo cántabro se sitúa en torno al 70%, así como que del 30% correspondiente a la enseñanza privada,
la sostenida con fondos públicos representa el 77% en centros docentes y el 87% en profesorado.
Por lo que se refiere a las enseñanzas de régimen especial en diversas modalidades (idiomas, música, danza, artes plásticas, diseño y música) hay 14 centros que ofertan algún tipo de estas enseñanzas. Son especialmente destacables las ofertas en idiomas (dos centros y una extensión) que atienden a un total de 6.610 alumnos, y de música (tres centros) con un total de 967 alumnos.
Demanda educativa de Cantabria
La demanda de puestos escolares en la enseñanza no universitaria va consustancialmente unida a la evolución de las variables demográficas regionales. Tras un largo y paulatino descenso en el número anual de nacimientos, últimamente esa tendencia ha comenzado a variar de modo que el índice de natalidad se mantiene lo que permite prever que este dato, junto con la inmigración que puede producirse contribuirá a mantener estable, en conjunto, la demanda de puestos escolares.
Sin embargo, los movimientos de población sí tienen una incidencia muy importante en la demanda, vaciando determinadas zonas en beneficio de otras. Así, hay un traslado de zonas rurales a cabeceras de comarca que provocan el cierre de escuelas de pueblos, así como la necesidad de ampliar centros en localidades de tamaño medio; de la misma manera existe un cierto trasvase de población de Santander y Torrelavega a los municipios limítrofes generando nuevas demandas en esas zonas. Es también importante destacar el crecimiento de Castro Urdiales debido a la afluencia de población procedente del País Vasco aprovechando la mejora de las comunicaciones. Finalmente, es preciso constatar un elemento cualitativo de mucha trascendencia para la oferta y demanda de enseñanzas, como es la necesidad de llegar a toda la Comunidad Autónoma garantizando, en la mayor medida posible, la igualdad en el acceso a las diferentes ofertas formativas lo que obliga a atender la demanda allí donde esta se produce incrementando lógicamente los costes del sistema.
En el curso escolar 2003-2004 el sistema educativo cántabro, por lo que se refiere a las enseñanzas de régimen general, ha escolarizado a 78.277 alumnos. Esta cifra representa un descenso del 0,5% respecto a las cifras del año anterior, lo que confirma la evolución estable de la población escolar en Cantabria. Es especialmente significativa la cifra de 13.385 alumnos de educación infantil, que supone un 6% de aumento respecto al curso anterior. Este crecimiento compensa los mayores o menores descensos en el número de alumnos del resto de niveles educativos y pone de manifiesto una futura tendencia creciente del volumen de alumnado en dichos niveles.
De hecho, el peso del alumnado de infantil y primaria en el conjunto del sistema ha subido un punto porcentual en sólo un año, colocándose, después de muchos años, por encima del 50%.
Por otro lado, es muy destacable la creciente demanda de servicios complementarios por parte de las familias. Así hay, en el conjunto del sistema 13.098 alumnos usuarios del comedor escolar, 532 de residencia, 17.700 de transporte escolar y, lo que es más significativo, ya hay 2.646 alumnos en programas de apertura de los centros fuera del horario lectivo.
En definitiva, el futuro exigirá afrontar por una parte, una tendencia creciente de la demanda en cuanto a número de puestos escolares en las edades tempranas (0 a 12 años) y, por otra, la imprescindible necesidad de diversificar la atención educativa en etapas superiores (12 a 18 años) con el fin de alcanzar los objetivos deseados de calidad e inserción laboral. Al propio tiempo será necesario destinar recursos crecientes para atender desde el sistema educativo demandas de las familias en materia de servicios complementarios derivadas de las nuevas exigencias de nuestra forma de vida