En la sociedad actual, la salud ha dejado de ser un privilegio individual para convertirse en uno de los derechos fundamentales de las personas. Sin embargo, la salud en su sentido más amplio está muy lejos de ser una realidad. Las desigualdades económicas y de acceso a la educación, la cultura, el trabajo, la vivienda, etc, el estilo de vida imperante, la extensión de hábitos nocivos para la salud, la ausencia de un equilibrio ecológico y un ordenamiento urbano adecuado, las condiciones de trabajo y la deficiente seguridad e higiene en las empresas son fuente de enfermedades físicas, psíquicas, accidentes, enfermedades profesionales y toxicomanías.
Esto hace que la protección de la salud deba garantizarse desde una perspectiva integral y no sólo desde una perspectiva biomédica. Por ello, no puede abordarse únicamente desde los Servicios Sanitarios, pero sí desde una decidida acción de Gobierno que impulse mejoras económicas y sociales de la población, desde una concepción de la salud pública basada en la consideración de que las Intervenciones Preventivas Primarias constituyen la actuación más importante para mejorar la salud de una población y desde un Servicio de Salud concebido por y para los ciudadanos, con un fuerte desarrollo de la Atención Primaria y una gran coordinación con la Atención Especializada y los Servicios Sociales.
Desde un Servicio Sanitario Público entendido:
Como una Institución Social relevante. El Sistema Sanitario es un instrumento fundamental de intervención por parte de los Poderes Públicos para dar respuesta a necesidades complejas de la sociedad y reforzar el sentimiento de seguridad personal y colectiva.
Como una empresa de conocimiento y de servicios. El sistema Sanitario Público es, en realidad, la empresa más compleja y más importante de nuestra Comunidad que requiere la utilización óptima de los recursos que la sociedad asigna a esta función para garantizar unos resultados sanitarios, económicos y sociales relevantes.
Como un importante sector de la economía productiva. El Sistema Sanitario crea empleo directo e indirecto, invierte intensivamente en nuevas tecnologías, equipamientos e infraestructuras, consume múltiples insumos esenciales, promueve la I+D+I y está en interdependencia con otros sectores "cluster" de la economía.
Como un sistema orientado a la salud que dirige, organiza y controla las actividades relacionadas con la salud en sus vertientes educativa, promocional, preventiva, asistencial y rehabilitadora.
Como una organización profesional altamente cualificada que busca el progreso científico y la mejora de la calidad asistencial.
Como un servicio público orientado al usuario, que desarrolla su misión desde una concepción moderna de derechos de ciudadanía y encuentra su "razón de ser" en dar una respuesta adecuada a las necesidades y expectativas de la sociedad. Ello requiere una gestión pública eficiente, unas estructuras flexibles con vocación de servicios, y un trato al usuario como cliente que busca respuesta y soluciones a unas necesidades únicas e irrepetibles.
La reciente transferencia de las competencias en Sanidad a la Comunidad Autónoma representa un reto para el Gobierno de la región que ha de ser capaz de gestionar de forma correcta un servicio público de estas características, pero representa también la oportunidad de alcanzar un ambicioso objetivo: un sistema sanitario moderno que conjuga excelencia, eficacia y eficiencia y que constituye una de las señas de identidad por las que Cantabria debe ser reconocida en el conjunto de España.