El tejido productivo cántabro está fuertemente caracterizado por una alta presencia de producción de primera transformación y fundición de metales.
Esta actividad representa el 17,4% de la actividad industrial de la región seguido de cerca por el sector de alimentación y bebidas con un 16,7%. Tan sólo el tejido industrial de Asturias tiene una mayor proporción que Cantabria por lo que se refiere al peso del sector de primera transformación de metales con un 31% de la cifra de negocios industrial.
La observación de la cifra de negocios de los distintos sectores industriales de Cantabria representa una visión parcial de la evolución del sector industrial en la región.
En términos generales, la productividad de la industria ha experimentado un descenso generalizado en todos los sectores relevantes de la economía cántabra.
Así, la industria en su conjunto en Cantabria ha sufrido una pérdida de productividad del 40% en el periodo 1993-2002. La mayor pérdida de competitividad se ha registrado en el subsector de material de transporte que ha experimentado una caída del 57%.
Los sectores más relevantes como son el de metalurgia y el de alimentación han registrado caídas de la productividad del 30% y 37% respectivamente. Estas caídas de la productividad pueden suponer un riesgo importante en el momento actual con la ampliación de la UE y la entrada de países con sectores de metalurgia y fabricación de productos metálicos importantes.
Los sectores de alta y media-alta tecnología no han experimentado el desarrollo alcanzado en otras CC.AA. españolas.
Por lo que se refiere a los sectores de manufacturas de alta tecnología, en Cantabria se localizan en 2002 tan sólo el 0,2% de las empresas del Estado . Estas empresas tienen una capacidad de I+D menor pues estas empresas realizan el 0,001% del gasto en I+D de este subsector. Por lo que se refiere a sectores manufactureros de media-alta tecnología, Cantabria reúne al 1,27% de las empresas españolas, las cuales desarrollan el 0,59% de la I+D de este subsector. En el campo de las empresas de servicios de alta tecnología, en Cantabria se encuentran el 1,37% de las empresas de España, desarrollando en su conjunto el 0,30% de los gastos en I+D. Por lo tanto, se puede afirmar que estos sectores se encuentran representados de manera muy reducida y además su actividad en I+D es menor que la de empresas de los mismos sectores en el resto de España.
En términos de población ocupada, si Cantabria representaba en 2001 el 1,3% de la población ocupada española, este peso era del 1,34% en el caso de los ocupados en sectores de alta y media-alta tecnología. Esto se debe a que mientras en España el 8,1% de la población ocupada desarrolla su actividad en sectores de alta y media-alta tecnología, en Cantabria lo hace el 8,4% de la población .
Por lo que respecta a los servicios de alta tecnología, en Cantabria trabaja el 0,72% de la población ocupada en este sector en el conjunto del país.
El sector industrial cántabro de alta y media alta tecnología aporta el 1,4% del VAB nacional de estos sectores mientras que tan sólo ocupa al 1,3% de los empleos en el sector lo que indica una mayor productividad relativa. Sin embargo, el sector cántabro realiza un 1% de las exportaciones del sector industrial de alta y media-alta tecnología.
Cantabria registra tras Extremadura los índices más bajos del conjunto nacional, en el entorno regional y productivo de la innovación. Para el periodo 1994-2000, este índice apenas mejoró pasando de 2,11 a 2,64, muy lejos de las CC.AA. mejor situadas respecto a este componente como son Cataluña, Madrid o la Comunidad Valenciana con unos índices para 2000 de 99,07, 64,93 y 41,95 respectivamente.
En relación con el papel de la universidad como agente del sistema de I+D, Cantabria registra una posición intermedia en comparación con otras CC.AA. Destaca sin embargo la pérdida de protagonismo que está adquiriendo este estamento desde 1995, año en el que la Universidad con un índice de 39,03 llegó a situarse en la novena Universidad en grado de importancia por su contribución al sistema de innovación. En el año 2000, el índice registró un valor de 23,03 pasando la región al decimocuarto lugar.
Por lo que respecta al papel que juega la Administración pública en Cantabria, en 1994, la Administración pública en la región se situaba en séptimo lugar en el ranking por CC.AA. con un valor de 12,49. Dicho ratio evolucionó positivamente de forma prácticamente constante hasta 1998 donde alcanzó su techo. A partir de esta fecha, la Administración ha perdido pulso hasta situarse en 2000 con un valor en el índice de 12,52, es decir prácticamente en los mismos niveles que al inicio del periodo de estudio, retrocediendo dos posiciones en el conjunto del Estado.
Por último, en lo relativo al papel de las empresas en el sistema regional de innovación, las empresas cántabras situaban a la región en décimoprimer lugar en relación con el protagonismo de las empresas en el sistema regional de innovación en 1994 con un índice de 9,17. En 2000, pese a haber registrado un índice de 10,78, Cantabria perdía posiciones situándose en decimocuarto lugar, muy lejos del año 1998 en el que las empresas de la región situaron a la región en séptimo lugar en el ranking con un valor de 22,25, lejos todavía de regiones como el País Vasco (97,04), Madrid (70,33), o Navarra (52,67).
Si se observa la evolución global del sistema regional de innovación, agregando las evoluciones parciales de los distintos componentes, lo primero que destaca es la evolución desfavorable expresada en el periodo 1994-2000 por el sistema regional de innovación de Cantabria.
Si en 1994, Cantabria ocupaba el decimotercer lugar de las regiones españolas en cuanto a su capacidad innovadora con un índice de 12,01, muy lejos de regiones como Madrid (69,61), Cataluña (57,25), Navarra (36,21) o País Vasco (35,79), en 2000 la región quedaba estancada en la misma posición. La diferencia es que, mientras la mayoría de regiones por delante de Cantabria mejoraban en términos absolutos registrando índices superiores (Madrid 71,41, Cataluña 62,55, Navarra 37,55 y País Vasco 36,12), el índice de Cantabria experimentaba un retroceso de dos puntos situándose en 11,01.