DISEÑO INDUSTRIAL, EMPRESARIAL Y TECNOLÓGICO DE CANTABRIA
La estrategia que debe seguirse con el objeto de alcanzar los objetivos fijados dependerá de una suma de elementos que, o bien están ya presentes, o deben desarrollarse en el tejido industrial y productivo de Cantabria, manteniendo aquellas características y rasgos que son específicos de nuestra región, e incorporando a su vez nuevos elementos culturales que establecen las reglas de la economía global y a las que no podemos contemplar pasivamente. Estas características deberán venir marcadas desde una triple vertiente:
En primer lugar, los programas focalizarán una serie de competencias que son necesarias para garantizar el éxito en la implantación. Se trata de poner en valor las competencias necesarias para que tanto las iniciativas de mejora del sistema de innovación, como la creación de nuevos sectores, como la modernización y/o diversificación de los existentes lleguen a buen puerto. Así, elementos como el capital humano, la internacionalización, la gestión avanzada y la innovación adquieren una importancia clave.
En segundo lugar, además de un conjunto de competencias, se hace preciso contar con el despliegue de una serie de valores que permitan el desarrollo de actitudes proclives a los cambios que se pretenden introducir.
En tercer lugar, es preciso contar con un contexto favorable que facilite el desarrollo tanto de las competencias como de los valores mencionados anteriormente. En particular, la disponibilidad de infraestructuras de comunicaciones, de energía, de capital tecnológico, de espacios de ubicación y, por supuesto, de capital financiero, son elementos que deben estar al servicio de los programas y su diseño y definición deben contribuir y coadyuvar al desarrollo y despliegue tanto de aptitudes como de actitudes.
Destinatarios del plan
Los destinatarios del plan serán personas emprendedoras, empresas industriales y de servicios a la industria, clusters sectoriales e inversores estratégicos.
En el caso de las personas emprendedoras, se trata de un colectivo de suma importancia desde una perspectiva de generación de riqueza endógena en un espacio determinado.
Es preciso lograr una sociedad donde el espíritu empresarial, tal y como apunta la Carta Europea de la Pequeña Empresa, sea reconocido como una habilidad vital valiosa y productiva en cualquier nivel de responsabilidad. Las políticas de promoción incidirán en la totalidad del ciclo de vida de las empresas y en mayor medida en las etapas iniciales de cualquier actividad en la medida que parece estar demostrado que las políticas integrales de apoyo a las personas emprendedoras garantizan un índice de supervivencia mayor al de entornos que carecen de políticas activas en este campo.
Por lo tanto, la creación de nuevas empresas, y muy especialmente la creación de nuevas empresas innovadoras y de base tecnológica resultan un instrumento necesario para impulsar la diversificación y el incremento del valor añadido de la producción en Cantabria. Esto implica, por lo tanto, una priorización en cuanto al apoyo a los nuevos proyectos empresariales. Resulta evidente que el beneficiario de las medidas desplegadas en el marco de un Plan de Desarrollo Empresarial es el conjunto de empresas industriales y de servicios a la industria. Si bien debe apostar por determinados sectores, no es menos cierto que debe desplegar del mismo modo medidas reactivas y proactivas al resto de empresas de la región ofertando paquetes de medidas adaptadas a las empresas. La base para que las empresas crezcan es que su rentabilidad sea alta y eso, a su vez, sólo es posible si se logra la excelencia en la gestión desde todos sus puntos de vista. Los clusters sectoriales se erigen, al igual que en el caso anterior, como una de las líneas maestras de las políticas europeas de promoción empresarial. La presencia mayoritaria de PYME o incluso de microPYME en el tejido empresarial europeo, del que Cantabria es un claro exponente, pone de manifiesto el papel que la cooperación está cobrando como factor de competitividad.
La necesidad de cooperación se pone de manifiesto por lo tanto, en primer lugar, por la necesidad de salvar las limitaciones que impone en muchas ocasiones, y cada vez con mayor frecuencia como consecuencia de la globalización, la reducida dimensión de las empresas. Esto conlleva la necesidad de incrementar de forma exponencial la conectividad de las empresas en los entornos en los que operan. En el caso de Cantabria, los clusters deben incorporar a las empresas grandes presentes en los sectores que se estructuren bajo esta forma, para que ejerzan de verdad el papel tractor que potencialmente tienen, buscando, en todo momento, incentivos que les lleven a tomar una decisión favorable en este sentido. Por último, las inversiones estratégicas y, en especial, las empresas susceptibles de desarrollar este tipo de actuación, son considerados como un cliente por parte de los instrumentos de promoción en la medida que dichas inversiones pueden contribuir de forma efectiva a una mayor diversificación de la actividad productiva que resulta de especial interés, si además, ésta se produce en sectores intensivos en conocimiento y por lo tanto, con mayores perspectivas de generación de riqueza y valor añadido. Una atención integral a este tipo de inversores resulta especialmente relevante en cuanto al efecto dinamizador y tractor que una inversión de estas características conlleva.
Líneas de actuación
Para cada uno de los destinatarios indicados, el Plan deberá promover el desarrollo de líneas de actuación que están estrechamente relacionadas con el desarrollo de las competencias, valores y elementos de contexto indicados anteriormente. En particular, estas líneas de actuación deberán promover:
La innovación
La gestión de la innovación es una competencia que debe ser vista por las empresas como una potente herramienta que garantiza el crecimiento de la empresa y su progreso permanente, ya que permite incorporar la creatividad, la inquietud permanente por mejorar, el deseo de progresar, en definitiva, el espíritu empresarial por excelencia. Las competencias puestas a disposición de las empresas son aquéllas directamente involucradas en la innovación tecnológica y cuyos resultados están relacionados con la transformación de oportunidades e ideas en innovaciones que tengan un impacto en el mercado. Son las siguientes:
El desarrollo de la estrategia tecnológica, proceso que puede y suele culminar en la definición de un Plan Tecnológico regional (en ocasiones denominado Plan I+D o Plan de Innovación y Desarrollo). El proceso de adquisición de tecnología. En este caso se trata de las actividades cuyo objetivo es tanto la incorporación de tecnología del exterior (tanto la incorporada en equipos como aquélla que se incorpora por otros medios, de forma tangible o intangible), como la generación interna de tecnología. El proceso de desarrollo de productos o servicios. Incluye todas las actividades que van desde la identificación de una oportunidad o la generación de una idea de un nuevo producto hasta que se introduce en el mercado, incluyendo las tareas de diseño conceptual, diseño del prototipo, validación e industrialización del nuevo producto. La innovación de procesos de contenido tecnológico. De forma análoga al anterior, incluye las actividades que van desde la identificación de una oportunidad o la generación de una idea para un proceso nuevo o mejorado, hasta que el proceso se pone en práctica en la empresa. La gestión de la innovación, implica igualmente la vigilancia tecnológica, considerando como tal las acciones de recogida de información del entorno, así como su análisis y posterior aprovechamiento dentro de la empresa, ya sea como apoyo al desarrollo de la estrategia o a otros procesos más operativos.
La dimensión de las empresas y la cooperación
La dimensión o tamaño de numerosas iniciativas empresariales condiciona sus posibilidades de crecimiento potencial. El desarrollo de nuevas inversiones, la realización de proyectos de I+D o de innovación en un sentido más amplio, el acceso a determinados clientes o mercados está limitado por el reducido tamaño de muchas de las empresas de Cantabria. Por este motivo, la cooperación, que se puede materializar bajo diversas formas según el grado e intensidad de la misma, resulta clave para desarrollar actuaciones que de forma individual resultan inalcanzables.
Se trata de un factor de competitividad escasamente desarrollado en las empresas de Cantabria por lo que se apoyarán actuaciones que vayan en esa dirección. Sólo así se pueden lograr economías de escala y acceso a mercados que de forma individual resultan inaccesibles. Se promoverá la cooperación entre empresas siempre que pueda significar ganancias para el conjunto de empresas involucradas en el proceso. Estas cooperaciones pueden ser estratégicas y estructurantes en el sentido de que se enmarcan en iniciativas de largo plazo y en ámbitos diversos (a través de clusters) o bien pueden ser puntuales en respuesta a cuestiones específicas.
El capital humano
Un capital humano cualificado producirá bienes y servicios de mayor valor añadido lo que redundará en beneficio de unas mayores rentas, y por lo tanto, de un mayor poder adquisitivo que arrastrará al resto de la economía. Un capital humano cualificado permite atraer inversiones intensivas en conocimiento y que por lo tanto favorecen la segunda gran transformación.
La gestión avanzada
La excelencia en la gestión supone la adquisición de un conjunto de capacidades por parte de la empresa que le permitan afrontar la globalización con garantías de éxito en el conjunto de sus ámbitos funcionales. Se garantizará la adquisición de las capacidades por parte de las empresas en el ámbito de:
La calidad total: en la medida que la calidad debe extenderse a todas las actividades de la empresa. La incorporación de las TIC en todos los procesos de la empresa, como medio para alcanzar la excelencia por lo que supone en cuanto a mayor eficiencia y sobre todo tal y como está demostrado mayor productividad. La integración del diseño como un elemento fundamental que afecta a todo el proceso productivo de la empresa y que incrementa el valor añadido de la misma y que, por lo tanto, su contemplación en el ámbito de la gestión es fundamental, pues el diseño impregna el conjunto de actividades funcionales de la empresa. La ecoeficiencia, vista como contribución del tejido empresarial al desarrollo sostenible, pero lo que es más importante como fórmula para resultar más eficiente en el conjunto de los procesos por los ahorros que supone la internalización de la variable (ahorros de consumo de combustibles, materias primas, cogeneración, etc).
La internacionalización La internacionalización no se corresponde con su visión tradicional. Escenarios que ya son realidad como la ampliación de la UE otorgan a este ámbito una importancia creciente y obligan a diseñar nuevos instrumentos que faciliten la captación de las nuevas oportunidades que brinda la globalización. Estas pasan por la necesidad de trasladar producciones intensivas en mano de obra a otros países con ventajas competitivas en esta faceta mientras que Cantabria atraerá inversiones extranjeras que se rijan por otros criterios como un capital humano cualificado, una densidad científico tecnológica elevada, sectores punteros, etc. Existen igualmente ámbitos relacionados con la internacionalización que tendrán también una respuesta. El acceso a fuentes de financiación internacionales, en especial mediante proyectos e iniciativas financiadas por la UE en materia de I+D, joint-ventures, innovación, etc., debe facilitarse. Las infraestructuras Las competencias y valores mencionados anteriormente precisan de un contexto favorable en el que poder activarse, desarrollarse y expandirse. Esto es posible si se cuenta con recursos, infraestructuras e instrumentos adecuados. Al mismo tiempo, no basta con poseer los recursos y las infraestructuras necesarias sino que es preciso saber utilizarlas de forma inteligente. En este caso, se trata de determinar recomendaciones para el uso eficiente de las infraestructuras y de los recursos del país que fortalecen los factores de competitividad de las empresas cántabras de modo que se pueda orientar su uso. Un uso eficiente y responsable son elementos que incidirán de forma positiva en el desarrollo económico Se debatirán sobre temas como el uso de infraestructuras de comunicación y de transporte, energía, suelo, viveros, incubadoras, polígonos, etc. |