El mercado de la vivienda en Cantabria se caracteriza por el predominio de la vivienda en propiedad, el incremento de los precios de las viviendas libres y la dificultad de acceso a determinados colectivos a su primera vivienda. En este contexto, se pone en marcha el Plan de la Vivienda 2002-2005, materializado en el Decreto 66/2002, con los objetivos siguientes:
Promoción para cesión en arrendamiento, venta o uso propio, de viviendas de nueva construcción sujetas a regímenes de protección pública (excepto las calificadas como de promoción pública), así como la adquisición de dichas viviendas.
Promoción, bajo cualquier modalidad, de las viviendas calificadas de promoción pública, para cesión en arrendamiento, acogidas al sistema de cofinanciación previsto.
Adquisición de otras viviendas existentes libres o sujetas a regímenes de protección pública, cuando se trate de una segunda o posterior transmisión, o de viviendas libres, de nueva construcción o resultantes de actuaciones de rehabilitación, sea para uso propio, o para cesión en régimen de arrendamiento por entidades sin ánimo de lucro.
Rehabilitación de áreas urbanas en proceso de degradación, de edificios y de viviendas, incluyendo el parque residencial en propiedad de las Comunidades Autónomas y de otros entes públicos.
Urbanización de suelo para su inmediata edificación, con destino predominantemente a la promoción de viviendas sujetas a régimen de protección pública.
La caracterización del mercado de vivienda está condicionado por la multitud de factores que inciden en el precio de la misma, entre los que destacan la oferta, la disponibilidad de suelo, el crecimiento per cápita y la evolución del tipo de interés de los préstamos hipotecarios.
Según los datos procedentes de la Sociedad de Tasación, el precio medio del metro cuadrado en Cantabria se ha situado en 2002 en 1.536 euros, un 20,6% por encima de la cifra correspondiente al año anterior (1.273 euros). Este valor continúa siendo inferior al de la media española (1.667 euros), si bien, dada la superior tasa de crecimiento cántabra, se está produciendo cierta convergencia entre ambas (la tasa de crecimiento española fue del 14,73%).
Hay que tener en cuenta que Cantabria es la cuarta Comunidad Autónoma con un precio más elevado en dicho año. Por encima de ella sólo se sitúa Madrid (2.488 euros), Cataluña (2.276 euros) y el País Vasco (2.146 euros).
Si en el cálculo de la media española se excluyesen las dos primeras comunidades, Madrid y Cataluña, que son las que más población poseen, el precio del metro cuadrado en España resultaría mucho más bajo e inferior al de Cantabria.
Analizando la evolución del precio de la vivienda nueva desde 1985 (medida en tasa media anual). En este sentido, Cantabria ha incrementado el precio del metro cuadrado en un 9,6% la media anual; ligeramente por debajo del incremento de la media española (un 10,1%). En este caso, y considerando este horizonte temporal más dilatado, Cantabria ocupa un octavo lugar en el ranking de las Comunidades Autónomas cuyo precio se ha incrementado en mayor cuantía.
Se aprecia, por otro lado, la variación en el precio de la vivienda durante 2002. De esta forma, se pueden ver, más claramente, los diferenciales en las tasas de crecimiento de las distintas regiones. Cantabria ha sido la Comunidad Autónoma en la que se ha producido un mayor crecimiento del precio de la vivienda (un 20,66%), seguida por Andalucía (un 19,49%), Madrid (un 18,55%)
Extremadura (un 18,39%). Este último caso no resulta tan llamativo si se tiene en cuenta que parte de unos precios relativos muy bajos y que continúa siendo, en 2002, la Comunidad Autónoma con el precio de la vivienda más bajo.
Otro aspecto fundamental en el mercado de la vivienda es el parque residencial. El estudio del mismo se realiza a través de los datos correspondientes al Censo de Vivienda de 2001, elaborado por el INE, de donde se desprende que, en Cantabria, en 2001, había un total 281.792 viviendas, de las cuales un 65,19% eran consideradas principales y un 17,95% secundarias.
El resto corresponde a viviendas que, o bien están vacías (12,17%) o corresponden a otra clasificación (un 4,69%). Existen, asimismo, 101.851 edificios y 35.055 locales. En el caso de España, el peso de las viviendas principales y vacías es ligeramente superior al cántabro (un 68,53% y un 13,9%, respectivamente) y el de viviendas secundarias ligeramente inferior (un 15,96%).
Si se tienen en cuenta los datos correspondientes al Censo de 1991, se observa que se ha producido un incremento de las viviendas en un 24,91%. Este incremento obedece a la evolución positiva de todas las categorías. Hay que señalar, en cualquier caso, que el incremento producido en las viviendas secundarias es más importante, en términos relativos, que el de las principales (un 21,65% frente a un 18,68%).
En cuanto al régimen de tenencia, se puede afirmar que la mayor parte de las viviendas están en régimen de propiedad (un 84,6%) y sólo un 8,4% están en alquiler. Dentro de las viviendas en propiedad, tienen mayor peso sobre el total aquellas que están totalmente pagadas (un 53,8%), seguidas por las que están pendientes de pago a través de hipoteca (un 22%) y las heredadas o donadas (un 8,8%).